Allen | Una fábrica de ladrillos alcanzó capacidad para abastecer 2.000 viviendas por mes
Redacción - 02 junio, 2026
La empresa Cerámica Cunmalleu consolidó un proceso de modernización que incluyó la incorporación de dos robots y la ampliación de su infraestructura productiva. La planta ubicada en Allen se posicionó como la principal productora de ladrillo hueco de la Patagonia y proyectó nuevas inversiones impulsadas por la actividad de Vaca Muerta.
La firma Cerámica Cunmalleu, radicada en el Parque Industrial de Allen, alcanzó una capacidad de producción que permite abastecer materiales para la construcción de unas 2.000 viviendas por mes. La planta opera con un horno de 135 metros de largo, tecnología automatizada y una estructura que abastece obras en distintas provincias patagónicas. Sus directivos remarcaron que el dinamismo económico asociado a Vaca Muerta convirtió al norte de la Patagonia en uno de los mercados más atractivos para futuras inversiones.
Una planta que multiplicó su capacidad productiva
La empresa nació en 1966 como una fábrica artesanal dedicada a la elaboración de ladrillos cerámicos. Con el paso de las décadas incorporó nuevas tecnologías y sumó socios estratégicos que impulsaron sucesivas ampliaciones. Uno de los cambios más importantes llegó en 2005, cuando ingresó la firma Later-Cer, lo que permitió profundizar las inversiones y expandir la capacidad industrial. Actualmente la planta pasó de producir 4.000 toneladas mensuales a unas 30.000 toneladas por mes, una cifra que la ubicó entre las más importantes del sector en la región.
Relacionadas
Los responsables de la compañía aseguraron que la infraestructura instalada todavía tiene margen para crecer. El gerente general de Palmar, Rodrigo Sánchez, sostuvo que la fábrica cuenta con equipamiento de primer nivel y comparó su potencial con el de un vehículo de alta competencia. La incorporación de tecnología también obligó a capacitar personal y adaptar procesos productivos para responder a una demanda cada vez más exigente.
Robots, automatización y apuesta por la Patagonia
Durante los últimos años la compañía concretó una nueva etapa de modernización con la incorporación de dos robots de tecnología japonesa, que comenzaron a operar en 2025. Estos equipos automatizaron tareas vinculadas a la carga de vagones y optimizaron los tiempos de producción dentro de una cadena industrial que funciona de manera continua. La planta emplea a cerca de 100 trabajadores y procesa materias primas provenientes de canteras ubicadas en cercanías de Allen.
El proceso productivo incluye la extracción de arcilla, limo y arena, el control de calidad en laboratorio, el secado y la cocción final en hornos de gran porte. Desde la empresa destacaron además que parte del calor generado durante la producción se reutiliza en otras etapas industriales. En un contexto donde la construcción registró caídas a nivel nacional, los directivos señalaron que el impacto económico de Vaca Muerta permitió sostener una actividad superior a la de otras regiones del país y reafirmaron que el Alto Valle de Río Negro y Neuquén sigue siendo una zona estratégica para nuevas inversiones.
Artículos relacionados
Más Leídas
