Vaca Muerta proyectó 40 mil nuevos empleos y Neuquén aceleró la capacitación de trabajadores
Redacción - 19 mayo, 2026
El crecimiento de la producción no convencional empujó una fuerte demanda de personal técnico, operativo y profesional. Empresas, sindicatos y el Gobierno provincial ampliaron cursos y programas para cubrir puestos vinculados al sector petrolero y gasífero.
El desarrollo de Vaca Muerta proyectó la creación de alrededor de 40 mil puestos de trabajo durante los próximos cuatro años y consolidó a la cuenca neuquina como uno de los principales polos de empleo del país. El crecimiento de la producción de petróleo y gas no convencional, junto con el ingreso sostenido de inversiones, impulsó una expansión que también alcanzó a obras, servicios y logística.
La actividad energética generó además un fuerte impacto sobre la infraestructura regional. El avance de nuevos proyectos exigió más capacidad operativa, ampliación de plantas, mejoras logísticas y nuevas redes de soporte para sostener el ritmo de producción en los yacimientos. Ese escenario incrementó la necesidad de incorporar trabajadores especializados en distintas áreas vinculadas a la industria.
Frente a esa demanda, empresas petroleras, sindicatos y el Gobierno de Neuquén reforzaron programas de formación y capacitación para acelerar la incorporación de mano de obra calificada. La prioridad del sector pasó por evitar faltantes de personal en tareas operativas y técnicas claves para sostener el crecimiento de Vaca Muerta.
Relacionadas
Crecieron los perfiles técnicos y los salarios del sector
Entre los perfiles más buscados aparecieron mecánicos, electricistas, electromecánicos, operadores de planta, choferes de transporte pesado y técnicos vinculados al procesamiento de hidrocarburos. También aumentó la demanda de ingenieros en petróleo, geólogos, especialistas en automatización, seguridad industrial y medio ambiente, áreas que ganaron peso por la complejidad tecnológica de los desarrollos no convencionales.
El movimiento de la industria también arrastró a sectores complementarios como la logística, hotelería, mantenimiento, catering y servicios generales vinculados a campamentos petroleros. El crecimiento de rutas, parques industriales y bases operativas amplió además la necesidad de personal administrativo, compras y soporte operativo en distintas localidades de la cuenca neuquina.
Ante ese escenario, la provincia puso en marcha cursos gratuitos, becas y programas de formación acelerada junto a compañías y gremios del sector. En paralelo, la industria petrolera mantuvo algunos de los salarios más altos del país: los ingresos iniciales rondaron los 2,9 millones de pesos y los perfiles con mayor experiencia alcanzaron cifras cercanas a los 7 millones, a lo que se sumaron adicionales por zona y regímenes especiales de trabajo.
Artículos relacionados
Más Leídas
