Santa Cruz | A 52 años del hallazgo del macá tobiano, la población sigue en menos de 800 ejemplares y sostienen su recuperación
Redacción - 04 mayo, 2026
La especie fue descubierta en 1974 y hoy permanece como ave emblema de la Patagonia, con programas de conservación activos tras una fuerte caída poblacional.
A 52 años del descubrimiento del macá tobiano, investigadores y organizaciones científicas sostuvieron los trabajos para evitar su desaparición en la Patagonia Austral. La especie, identificada en 1974 en la Laguna de Los Escarchados, en Santa Cruz, pasó de una población estimada de entre 3.000 y 5.000 individuos a menos de 800, lo que encendió las alertas y obligó a desplegar estrategias de conservación.
Caída poblacional y amenazas múltiples
Los primeros estudios indicaron que la especie se mantenía estable, pero con el paso del tiempo los monitoreos detectaron una disminución sostenida. Los investigadores vincularon ese descenso a factores climáticos y ambientales, como la sequía en la región y el aumento de vientos intensos, que destruyeron los nidos flotantes donde se reproducen estas aves.
A esas condiciones se sumaron especies invasoras, entre ellas el visón americano, que afectó directamente las colonias reproductivas, y la presencia de truchas introducidas, que alteraron el ecosistema de las lagunas. También incidieron los cambios derivados de la actividad humana, como la proliferación de gaviotas cocineras, que depredaron nidos a partir de la disponibilidad de residuos.
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Estrategias de conservación y resultados
Desde 2012, equipos del Conicet y organizaciones especializadas implementaron acciones para revertir el escenario. Entre ellas, avanzaron en el control del visón, la reducción de truchas en lagunas clave y la regulación de gaviotas mediante intervenciones reproductivas. Estas medidas permitieron frenar la caída de la población, aunque aún no registraron un crecimiento sostenido.
En paralelo, desarrollaron un sistema de cría asistida, que consistió en recuperar el segundo huevo de cada nido —que en condiciones naturales no prospera— y criarlo en centros especializados. En los últimos años, lograron liberar nuevos ejemplares y registrar cerca de 100 juveniles, lo que abre expectativas de recuperación en próximas temporadas.
Distribución y valor ecológico
El macá tobiano se mantiene como una especie endémica de Santa Cruz, con presencia en lagunas de altura durante la reproducción y migración hacia estuarios del Atlántico en invierno. Su conservación se convirtió en un eje clave para la biodiversidad regional, ya que funciona como especie bandera para otros programas ambientales.
Los especialistas remarcaron que el desafío seguirá centrado en sostener las políticas de conservación, en un contexto donde las condiciones climáticas y ambientales continuarán condicionando la supervivencia de la especie en el sur argentino.
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