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Río Negro | Descubrieron estructuras microbianas únicas generadas por mareas en San Antonio

Redacción - 29 abril, 2026

El hallazgo se dio en la Bahía San Antonio Este tras detectar cambios de color en imágenes satelitales; el estudio confirmó que las formaciones se originan por mareas extremas de hasta 9 metros.

Un equipo de investigadores del Conicet identificó en la costa de Río Negro un conjunto de matas microbianas que forman estructuras sedimentarias poco frecuentes, visibles incluso a partir de imágenes satelitales. El descubrimiento se produjo en una zona aislada de la Bahía San Antonio Este, donde las condiciones de bajo oleaje y escasa intervención favorecieron el desarrollo de estas comunidades microscópicas.

 

Un registro clave para la historia geológica

Las formaciones detectadas consisten en capas milimétricas de microorganismos como bacterias, algas y cianobacterias, que generan una especie de “alfombra” sobre el sedimento. Estas estructuras aportan información sobre la dinámica del ambiente y la evolución geológica, ya que tienen alta capacidad de preservación en el registro fósil.

 

El investigador Maximiliano Rodríguez explicó que la coloración observada desde el satélite respondió a organismos fotosintéticos en superficie, lo que permitió identificar el fenómeno antes del trabajo de campo. El estudio marcó la primera descripción detallada de este tipo de estructuras en esa zona de la costa rionegrina.

 

Mareas extremas y formación de las estructuras

El análisis determinó que las formaciones no dependieron de tormentas, como se creía, sino de la hidrodinámica generada por mareas intensas. En el Golfo San Matías, la amplitud puede alcanzar los 9 metros, lo que provoca condiciones suficientes para moldear estas estructuras sobre el sedimento.

 

Para validar la hipótesis, el equipo utilizó drones, sensores y análisis de laboratorio, con mediciones sobre corrientes, temperatura, frecuencia de inundación y composición del suelo. Los resultados confirmaron que estas estructuras funcionan como evidencia directa de actividad microbiana, lo que las convierte en un indicador clave para reconstruir ambientes del pasado.