Vaca Muerta | El petróleo superó los USD 100 y abre un escenario de dólares extra y combustibles más caros
Redacción - 09 marzo, 2026
La escalada del conflicto en Medio Oriente empujó el precio del Brent por encima de los USD 100 y modificó el escenario energético mundial. Para Argentina podría significar más exportaciones desde Vaca Muerta, pero también mayores costos en combustibles e importaciones de gas.
La suba abrupta del petróleo reconfiguró el escenario energético global y volvió a colocar a Vaca Muerta en el centro del mapa económico argentino. El barril de Brent, referencia para el país, superó la barrera de USD 100 y llegó a rozar los USD 109, impulsado por la tensión en Medio Oriente y el riesgo de interrupciones en el suministro mundial.
Mientras los mercados financieros reaccionaron con fuertes caídas, los activos vinculados al shale argentino mostraron un comportamiento opuesto. En Wall Street, empresas con operaciones en la Cuenca Neuquina captaron el interés de los inversores: Vista Energy alcanzó nuevos máximos por encima de USD 62, mientras YPF se mantuvo cerca de USD 36, respaldada por recientes mejoras de calificación de bancos internacionales.
Más exportaciones y nuevas divisas
El nuevo escenario internacional puede modificar de forma significativa las proyecciones energéticas del país. En 2025, Argentina registró un superávit energético récord de USD 7.815 millones, impulsado por exportaciones de petróleo que superaron USD 8.300 millones desde Vaca Muerta.
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Si el Brent se mantiene cerca de USD 100, las ventas externas proyectadas para este año podrían generar entre USD 2.600 y USD 3.100 millones adicionales. Ese ingreso extra de divisas fortalecería las reservas del Banco Central y ampliaría las regalías petroleras de Neuquén.
Combustibles bajo presión
El impacto positivo en exportaciones convive con una consecuencia inmediata en el mercado interno. Con el esquema de paridad internacional de precios, el valor del petróleo influye directamente en el precio de los combustibles locales.
Si el barril se sostiene en niveles altos, aumentará la presión para que naftas y gasoil suban en los surtidores. Esa decisión quedará principalmente en manos de YPF, la empresa que domina el mercado local. Un ajuste en los combustibles podría trasladarse a los costos logísticos, el transporte de mercaderías y la actividad agropecuaria, con impacto directo en la inflación.
El costo del invierno
La suba del petróleo también arrastra al Gas Natural Licuado (GNL), clave para cubrir los picos de consumo durante el invierno argentino. El país necesita importar unos 20 cargamentos para reforzar el sistema energético.
Antes del salto de precios, el costo estimado rondaba USD 660 millones. Con valores internacionales cercanos a USD 18 por MMBtu, la factura podría escalar hasta USD 1.080 millones, lo que implicaría USD 420 millones adicionales para el Estado.
Mercados financieros y riesgo país
La crisis internacional también impacta en el sistema financiero. Frente a la incertidumbre, los fondos globales suelen refugiarse en activos considerados seguros, como oro y bonos del Tesoro de Estados Unidos.
Para Argentina, ese movimiento puede traducirse en ventas de bonos soberanos y aumento del riesgo país, lo que encarece el acceso al crédito internacional. Ese escenario también puede afectar el financiamiento de proyectos energéticos vinculados a Vaca Muerta.
El nuevo shock petrolero muestra así una doble cara para la economía argentina: más ingresos por exportaciones energéticas, pero también mayores costos internos y presiones inflacionarias en un contexto global marcado por la volatilidad.
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