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Santa Rosa | La movilización por la Memoria reunió a miles y expuso el impacto del ajuste en la universidad pública

Redacción - 30 marzo, 2026

Las marchas del 24 de marzo reafirmaron el rechazo social a la impunidad y al negacionismo, mientras un plenario de rectores alertó sobre el deterioro crítico del sistema universitario.

Las calles y plazas de Santa Rosa, la provincia y el país volvieron a llenarse en el Día de la Memoria, con una consigna que se sostuvo a lo largo de los años: rechazo a la impunidad de la última dictadura. La movilización reunió a miles de personas y consolidó una demanda que atravesó generaciones y sectores sociales. La jornada combinó actos institucionales, expresiones culturales y testimonios que reforzaron el valor de la memoria como política pública y compromiso colectivo.

 

Una memoria activa que reunió a la comunidad

En la capital pampeana, el Gobierno provincial y el municipio participaron con actividades oficiales que destacaron la defensa del sistema democrático. Uno de los momentos centrales se registró en el Parque de la Memoria, donde el testimonio de Omar Guardia expuso el impacto del terrorismo de Estado en quienes atravesaron la represión durante la infancia. Su relato puso en primer plano las consecuencias persistentes de aquellos hechos.

 

La movilización de organismos de derechos humanos entre la Plaza San Martín y el Parque de la Memoria volvió a marcar el pulso de la jornada. A la par, en el barrio Regazzoli se desarrolló una actividad que combinó inauguración de obra pública, presencia de artistas y participación vecinal. Ese espacio reforzó una idea central: la memoria no quedó limitada al recuerdo, sino que se expresó como práctica colectiva y construcción de futuro.

 

La advertencia universitaria y el impacto del ajuste

En contraste con esa expresión social, el plenario de rectores realizado en Santa Rosa dejó una señal de preocupación. Autoridades universitarias de todo el país presentaron un diagnóstico preciso sobre el deterioro del sistema público, con datos que reflejaron una situación crítica. Señalaron un proceso de desfinanciamiento sostenido, sin antecedentes desde el retorno democrático.

 

El informe detalló la caída del poder adquisitivo de docentes y no docentes, la falta de recursos para el funcionamiento básico de las universidades y el impacto directo sobre estudiantes, que enfrentaron dificultades crecientes para sostener sus estudios. También advirtió sobre el retroceso en ciencia y tecnología, con menos financiamiento y pérdida de capacidades.

 

El planteo incluyó un llamado a reforzar el rol del Consejo Interuniversitario Nacional y a profundizar el vínculo con la sociedad. Según coincidieron los rectores, el escenario no respondió a un efecto colateral, sino a una orientación que debilitó una herramienta clave para la formación profesional y la movilidad social. En ese contexto, la jornada dejó dos señales claras: una sociedad que sostuvo la memoria como bandera y un sistema educativo que enfrentó un escenario de fuerte tensión.